REPORTAJES
ESPECIALES
SILENCIO DE ESPERANZA

La silenciosa labor de dar comida sin hacerlo saber y con
respeto a las personas humildes que reciben el beneficio, tiene
y tendrá resonancia en el lugar más alto y más sublime.
Por: Daniel Sánchez
R.
Lunes 05 de Mayo de
2008
Lo que estamos acostumbrado a ver en la
sociedad de hoy, es que cada quien tiene un marcado interés en
que se sepa lo que hace. Lo vemos así en las instituciones
públicas, privadas y personas en particular. Desde el mismo
Estado se hace un extraordinario esfuerzo por dar a conocer cada
cosa en la que se incursiona.
No es así en el caso de la sorprendente
labor que silenciosamente desarrolla la Primera Iglesia Bautista
de Puerto Plata, entre personas de escasos recursos económicos,
con el interés de satisfacer en parte, la desdicha que le ha
tocado vivir en la vida por ser pobres.
Sin darlo a conocer, sin que muchas
personas de nuestro pueblo estén enteradas, sin tocar trompetas;
la Primera Iglesia Bautista de la calle Beller, da, de comer,
de lunes a viernes a más de 50 personas, en un titánico esfuerzo
por satisfacer la necesidad de pan que tienen: alcohólicos,
limpiabotas, minusválidos, ciegos y otros sumamente necesitados.
Cada día estas humildes personas, al que la
providencia no ha favorecido con una mejor vida, tienen la
esperanza de que cuando llega el mediodía, al colocarse en la
ventana de la cocina donde se preparan los alimentos; recibirán
un plato de comida que con mucho amor y dedicación es preparado.

Chila, María, Negra, Leidy, Jeannette,
Justina y Minerva. Son humildes mujeres ama de casa, que dan su
tiempo, dedicación, empeño y ternura durante la semana para que
la comida esté preparada y a tiempo. Cada día, a una de estas
damas le asiste la responsabilidad de cocinar para estos
hombres, mujeres y niños con los que la Iglesia Bautista está
identificada desde hace más de 12 años.
El amor hacia el trabajo que realizan es
digno de ser alabado. Muchas dedican el día libre de su trabajo,
el tiempo de su descanso para cumplir con esta responsabilidad
que esta congregación cristiana se ha propuesto, con el
propósito de llevar un evangelio completo y al estilo de Jesús.
Es el caso de María Domínguez, que trabaja en un hotel de Playa
Dorada. Su día libre es el miércoles; pues, este día lo dedica
para cocinar en su iglesia para los necesitados. No reciben paga
por el trabajo que hacen, solo la satisfacción de saber que
sirviendo al prójimo, sirven al mismo Dios.
El pasado año (2007) la Encargada de
coordinar este ministerio la Lic. Mirtha Batista, dijo que el
presupuesto para realizar esa labor social fue de 200 mil pesos.
Para este año se pretende aumentar la partida y en el
cuatrimestre que va del año, la inversión que se ha hecho de 50
mil seiscientos 80 pesos. Dinero que es aportado por cada
miembro de la iglesia a través de sus diezmos y ofrendas.
Las
personas beneficiarias de esta altruista obra de bien, dicen
sentirse complacidas y agradecida de la iglesia ya que esta
labor, es una obra que no la está haciendo ningún gobierno. Ni
es por política como fue el caso de José Rosario que llega cada
día a la iglesia a buscar su comida y la de su familia desde la
Playa Oeste, en la parte baja de la ciudad.
La idea que mucha gente percibe en las
calles, es que la Primera Iglesia Bautista recibe dinero del
extranjero para realizar las labores sociales que hace a favor
de los necesitados de la comunidad. Pero la verdad no es así;
expresó el pastor de la congregación el doctor Francisco
Martínez Sarita.
Dijo, que la iglesia nuestra tiene relación
con diversas congregaciones del exterior del país, y que nos
visitan durante el año. Pero que no tienen ningún compromiso
económico con nosotros. Ahora si nos dejan algún aporte lo
usamos conforme a los propósitos éticos de la iglesia.
La
silenciosa labor de dar comida sin hacerlo saber y con respeto a
las personas humildes que reciben el beneficio, tiene y tendrá
resonancia en el lugar más alto y más sublime. Lugar donde
llegan y son evaluadas las obras que realizamos sea estas buenas
o malas.
|
Su comentario sobre esta
opinión |
|
Evite los insultos, palabras soeces,
vulgaridades o groseras simplificaciones |
|
|
|
|

|