ÉPOCA DE LA INFORMACION Y EL CONOCIMIENTO 

“Solamente la educación salva el mundo”.  ( Dr. Fidel Castro Ruz)

En días pasados conjuntamente con el magistrado Rafael Vásquez, compañero de trabajo, me dirigí a la Primera Planta,  del edificio que aloja el Palacio de Justicia de Santiago, a los fines de invertir algo de dinero en la información y el conocimiento, mediante la compra de algunos libros de interés jurídico, al Dr. Almanzor González Cacahuate, que preciso es señalar tiene sus raíces familiares en la Provincia de Puerto Plata. 

Conversando con el Doctor González Cacahuate, plantaba El que los Jueces tiene la Escuela Nacional de la Judicatura, para cultivar el conocimiento, mientras que por su lado los Fiscales poseen la Escuelas Nacional del ministerio Publico, sin embargo los abogados en ejercicio no tienen espacio alguno, donde de forma y manera coherente y sistematizada puedan construir o socializar conocimientos o informaciones; y que por igual los futuros abogados, quienes con honradas excepciones, no disponen de docentes que en el  ámbito  del derecho tengan un ejercicio solidó. 

Por lo que en ese escenario el  Dr. González Canahuate planteaba la necesidad de construir espacios en el país a tales fines, pero observaba la realidad objetiva de que los empleados y funcionarios judiciales no eran solidarios en ese sentido. 

Les comentaba a los presentes, de manera personal, la experiencia que en el área del derecho del trabajo, se había producido en Puerto Plata, luego de haber sido designado como Juez de Trabajo, de entonces ese distrito Judicial, donde la Secretaria de Trabajo, bajo la dirección de ese insigne Jus Laboralista, el Dr. Rafael Alburquerque, actual vicepresidente de la Republica, realizaba una serie de eventos docente de gran trascendencia nacional e internacional, mientras que por el lado de los Jueces el Magistrado Domingo Gil,  del Departamento Judicial de Santiago, construyo una verdadera escuela de Derecho Laboral, en la cual se formaron muchos abogados de Puerto Plata, como reales expertos de ese derecho humanitario, como lo es el Derecho del trabajo. 

También les narraba la experiencia que en el aspecto penal, a pesar de todas las iniciativas que se han celebrado en Puerto Plata, las mismas no se reflejan de manera proporcional en el desempeño profesional, de los abogados litigantes en esa materia, a lo que el Magistrado Rafael Vásquez mantiene la tesis del aspecto mercurial de la titilación de postgrados que realizan las diferentes Universidades incluyendo, aunque en menor grado la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se realizan programas que no se reflejan en la mayoría de los casos en el desempeño, es decir muchos títulos y pocos conocimientos. 

Mucho habla la actual administración, del Estado, de la información y el conocimiento, donde de manera  incuestionable la Universidad Autónoma de Santo Domingo, tanto en la sede Central como en las extensiones, la presente administración la ha convertido en orgullo de la Educación Superior Dominicana, que en el caso de Puerto Plata se puede comprobar en el Centro Regional Universitario, orgullo para los que creen en la Educación, dentro de los que se encuentra ubicado el autor del presente articulo. 

En el ámbito del Derecho queremos hacer un llamado a los profesionales del derecho a que al margen de las mezquindades podamos construir espacios para la socialización del conocimiento, donde se pueda sentir el profesional del Derecho orgulloso de la carrera que ha elegido como modo vivendis, a tales fines hemos hablado con el Magistrado Rafael Ciprian, Juez del Tribunal Superior Central, de Santo Domingo, para que realice un conversatorio sobre la nueva ley del Notariado, el Próximo 26 de Mayo,  por medio de la Fundación Justicia Para Todos, el Colegio de Notarios y cualquier otro grupo gremial que se pueda agregar a esa iniciativa, pero con un carácter eminente y totalmente docente.

Pienso de manera personal que debemos fortalecer el ejercicio del Derecho en el Departamento Judicial de Puerto Plata, que aunque actualmente estoy fuera de ese entorno, no me interesa ni quiero divorciarme del mismo, toda vez que como escribiera la Primera Espada de la Restauración el Insigne General Gregorio Luyeron, Frente al Océano Atlántico y a la falda de la loma Isabel de Torres no nacen Cobardes ni Traidores, la suerte esta echada para apostar al éxito, al margen de tantas frustraciones cotidianas.   

*El autor es Juez miembro de la Cámara Civil y Comercial,  de la Corte de Apelación, del Departamento Judicial de Santiago.-      

*El autor es Juez miembro de la Cámara Civil y Comercial,  de la Corte de Apelación, del Departamento Judicial de Santiago.-