DERECHO DEL TRABAJO

De todos los oficios, se puede subrayar, que el derecho es el de mayores pasiones y en la mayoría de los casos las pasiones  más oscuras o negra, basta ver el ahínco que los letrados abogados le anexan a su oratoria forense en el ámbito del ejercicio de la carrera de Derecho. 

Existen una serie de tópicos que resultan embriagantes en el escenario jurídico, como son los procesos, antes de los procesos, la conciliación y la ejecución de los resultados obtenidos, aunque se habla sobre el debido proceso de ley, la lealtad procesal, la constitucionalidad de las leyes entre otros, en la practica esa pasión embriaga el ejercicio judicial. 

Constituye el tópico abordado, para el suscrito, una catarsis existencial, en razón del carácter humano del Derecho del trabajo, para los seres humanos racionales o no que pueblan esta vivienda denominada, por no se quien, Planeta Tierra, pero que si se preocupan por el aspecto humano de los individuos, esta área del Derecho constituye una rama embriagante. 

Esa justicia Social que todavía tiene espacio en esta sociedad, con una planificación, donde solamente, ciertas elites pueden disponer de los recursos políticos, económicos y organizativos necesarios para disfrute de  las propiedades adquisitivas, este tipo de derecho, cabe deducir que su ejercicio, deja al descubierto la desigualdad, pobreza y la carencia de una libertad real, no la prostituta de democracia de la sociedad contemporánea, exactamente del  mismo modo o de forma análoga la economía de mercado produce desigualdad pobreza y riqueza.  

Pese al ignominioso  final del comunismo y a la victoria planetaria de la economía de mercado, la tensión entre libertad e igualdad sigue siendo un problema sin resolver; y por vía de consecuencia se trata de un problema que tiene un papel protagónico, en lo que los teóricos han llamado el “Welfare State”.  

Sin embargo cabe subrayar que actualmente los vientos neoliberales, que han constituido un nuevo credo ideológico del absolutismo de mercado y del absolutismo de la mayoría, no permite concebir esperanzas sobre disponibilidad  de los sectores bienpensantes, mayoritarios en los países del primer mundo y minoría en los pobladores de los del tercer mundo o en una vía eterna de desarrollo.  

Esta llamado pues el derecho Laboral a constituirse en un arma de inspiración para esta sociedad a los fines de que la humanidad pueda construir utopías, basta ver los principios de esta rama del derecho a los fines de ser una practica, más que una teoría de liberación para el hombre de esta sociedad postmoderna.  

Pienso que deberán volverse a construir escenarios de discusión básicamente en los aspectos de arte, cultura, deporte y gremial en sentido general a los fines de construir un verdadero proyecto de nación, no impuesto sino consensuado, pero no un consenso al que nos tienen acostumbrados, los mediadores y “honorables” nacionales, de forma vertical sino horizontal donde todos los actores sean protagonistas, en la construcción de guión social.      

*El autor es Juez miembro de la Cámara Civil y Comercial,  de la Corte de Apelación, del Departamento Judicial de Santiago.-