El agente policial Eduardo Segura, adscrito al departamento Contra Robos, de la Dirección Regional Norte de la institución del orden público, causó un gran alboroto en el barrio El Javillar, cuando atacó a tiros sin mediar palabra al joven Mario Joel Guzmán Gómez.

 

En su andanza vaqueril, propia del viejo Oeste norteamericano, el joven Guzmán Gómez, salvó su vida “milagrosamente”, porque atinó a refugiarse en el interior de un vivienda donde funciona un centro de jugar partidas de billar en dicho barrio ubicado próximo al proyecto turístico de Costambar de esta ciudad.

 

El sargento Segura empezó su balacera en la calle principal de El Javillar, obligando a que muchas personas huyeran despavoridas, mientras otras se refugiaron en el interior de sus viviendas por temor a ser alcanzadas por las balas disparadas con su arma de reglamento por el agente policial.

 

Testigos del hecho aseguraron a redactores del periódico puertoplatadigital.com, que el Policìa Segura llegó en estado de embriaguez a dicho billar, rosando de manera accidental a Guzmán Gómez, pero no se excusó, sino que sin mediar palabras disparó a éste último casi a “quema ropa”.

 

En esas circunstancias, Guzmán Gómez, tuvo que refugiarse en el baño de dicho billar, donde permaneció escondido por más de media hora.

 

Momento después, Guzmán Gómez admitió que si no corre hacia el interior de dicho billar “en este instante estaría tendido largo a largo en la morgue del hospital público de Puerto Plata”.

 

Relató que el sargento Segura le vociferó en varias ocasiones: “hasta ahora he matado a otras personas, no me importa seguir asesinando a personas como tú”.

 

Incluso, el sargento Segura se colocó en la puerta de entrada al billar con su arma de reglamento en sus manos, mientras gritaba a los “cuatro vientos”: “a este le quitaré la vida, de lo contrario dejaré de que me llamen Segura”.

 

Familiares Guzmán Gómez dijeron temen por la vida de su pariente, ya que el sargento Segura ha regresado al barrio El Javillar, en compañía de otros agentes en actitud agresiva y ratificando que le quietará la vida a éste.

 

Solicitaron del jefe de la Dirección Regional Norte de la Policìa Nacional, general Rinel Lozada Montás y al presidente provincial de los Derechos Humanos, profesor José Artiles, interceder ante el agente Segura, a fin de que se evite una desgracia que provoque que éste último ultime a su pariente Guzmán Gómez.