INAUGURAN PRIMER ANFIBIARIO REPÚBLICA DOMINICANA

Ultima Actualización: sábado, 11 de febrero de 2012

Por: La Redacción

La República Dominicana se une a partir al esfuerzo mundial para la conservación de anfibios en cautiverio, gracias a un convenio entre el Parque Zoológico Nacional “Manuel Valverde Podestá”, Toledo Zoo y Barrick Pueblo Viejo.

 

Este moderno anfibiario, será uno de los más importantes en el Caribe por sus condiciones y capacidad, y es el resultado de un Este

 

Este convenio ha permitido que estas instituciones aúnen esfuerzos para promover el estudio y conservación de las especies de anfibios nacionales.

 

La Directora del Parque Zoológico, doctora Patricia Toribio, dijo que “a raíz de la construcción de este proyecto nos hemos puesto en la mira de la comunidad científica internacional, sumado a nuestro interés de crear profesionales en el área, el cual surge en coordinación con el Amphibian Ark,  gracias al apoyo de Barrick Pueblo Viejo, dando como resultado el primer taller de manejo y conservación de anfibios en  Republica Dominicana, el cual se está llevando a cabo en nuestras instalaciones.”

 

El Director del departamento de Conservación del Parque Zoológico, doctor Adrell Núñez,   añadió que la importancia del anfibiario radica en conservar algunas especies en peligro de extinción.

 

“Se estima que el 60 por ciento de los anfibios, que son indicadores de la calidad del medio ambiente, van a desaparecer y son considerados animales susceptibles a una extinción masiva por la convergencia de factores como son el cambio de clima, el calentamiento global, la contaminación ambiental y la constante aparición de enfermedades”, dijo.

 

Los anfibios ayudan a controlar las plagas de insectos vectores de enfermedades como el dengue hemorrágico, la malaria y la fiebre amarilla. Según Pedro Galvis, asesor de biodiversidad de Barrick Pueblo Viejo, quien lidera el proyecto de conservación de anfibios en cautiverio, la potencialidad de estos grupos de anfibios es aún desconocida.

 

“Son excelentes alarmas en la naturaleza, pues son reconocidos como indicadores de la calidad de los ambientes”.

 

“También, son importantes a nivel químico y medicinal, ya que de sus pieles se pueden extraer gran variedad de sustancias, que sirven para combatir enfermedades, y son objeto actual de estudio por sus innumerables propiedades bioquímicas”, observó.

 

En las  instalaciones para la conservación de anfibios se exhibirán inicialmente ocho especies, todas  endémicas: la rana gigante de La Hispaniola Osteopilus vastus, la rana arborícola amarilla Osteopilus pulchrilineatus, la platanera Osteopilus dominicensis, la rana verde Hypsiboas heiprini, el calcalí Eleutherodactylus abbotti, y las ranas Eleutherodactylus inoptatus, Eleutherodactylus weinlandi y Eleutherodactylus flavescens.

 

Estas especies estarán resguardadas en 35 terrarios adaptados para tres rangos básicos de tamaños. Unos muy pequeños para juveniles, otros medianos (la mayoría de ranas del país están entre los 4 y 7 centímetros) y los más grandes, que están dispuestos exclusivamente para la especie Osteopilus vastus, conocida como la rana gigante de La Hispaniola, que requiere de un especio más amplio.