A veces, uno quisiera hacerse el loco, ciego y mudo, para dejar pasar ciertas sandeces que fruto de la idiotez, envidia y egoísmo, mueven a algunas personas a tratar de enlodar honras. 

Conocemos a la familia Durán, desde hace muchos años. Es más, desde antes de ejercer el Periodismo, cuando trabajaba como electricista con Tommy y Basilio González.

Nos alegramos enormemente porque Igor, ha escalado grandes peldaños como funcionario en el mismo Palacio Nacional y en la actualidad, como Director del Instituto Dominicano de Aviación Civil IDAC.

Habiendo durado más de 25 años en la firma Brugal. Es profesional de la Informática, con tres maestrías. Entregado, honesto y solidario.

Muchas de esas cualidades y características molestan, hacen roncha, enojan, a quienes tienen el alma llena de odios y envidias.

De sus padres Manolo y Liselot, recordamos fueron los que abrieron las puertas de su casa en Maimón, para la creación del PRD de Peña Gómez. 

Su madre, por décadas, es la responsable de formar delegados para procesos electorales en nuestra provincia. Su hoja de servicio de doña Liselot, está presente.

Aprendamos a valorar - nunca es tarde- las buenas acciones, el trabajo de la familia Durán. 

No defendemos a dirigentes perfectos. No lo son. Nadie lo es. Menos aquellos que en las tinieblas – demonios al fin- hablan desde la abundancia de su corazón.

Como puertoplateños, debemos sentirnos orgullosos que jóvenes con talentos, capacitados para ocupar cargos en la administración pública, desempeñen con tanto tacto, altura, honestidad y comedimiento sus diferentes funciones. 

Deje usted su mala vibra. Si lo suyo es ladrar, ladre: que el jinete y su montura avanzan.