Opinión
 

MÁS VALE TARDE QUE NUNCA

Por: Ramón Tejeda Read
Miércoles 24 de Junio de 2009

La reunión para tratar “el rol de las Comisiones de Ética en las instituciones públicas”, efectuada el pasado jueves 18 del corriente, por lo visto, sirvió para muchas cosas.

Entre las más interesantes este escriba podría destacar las siguientes:

1.El presidente de la República comprobó o descubrió que “hay que relanzar el sector público”; así lo destacaron los medios de prensa del pasado viernes 19.

2.El presidente Fernández se percató de que “a la administración pública le falta disciplina y organización”.

3.Lo anterior llevó al jefe del Estado a sugerir a la Secretaría de Estado de Administración Pública que ponga en marcha el “entrenamiento continuo del personal”; a lo que nos atreveríamos a agregar que, además de “entrenamiento continuo”, se precisa –y mucho—también de supervisión y evaluación igualmente continuas por parte de los y las responsables de cada institución estatal a quienes, a su vez, el mandatario, por su parte, debe dar la misma medicina.

4.La conclusión de todo lo dicho se presentó como lo es: dramática. Dijo el presidente Fernández que mientras no se logre todo lo anterior, “el país no podrá dar el salto que necesitamos”.

Todo lo dicho viene bien, aunque llega un poco tarde si tomamos en cuenta que el Dr. Leonel Fernández va para nueve años en el Gobierno, aunque algunos dirán que no de manera continua puesto que se pasó por el trauma PRD-PPH 2000-2004.

No importa. Lo cierto es que si se hubiera continuado y profundizado el esfuerzo iniciado en 96-2000, cuando se creó la Comisión de Reforma y Modernización del Estado, y en 2004 se hubiera retomado—como se esperaba—el impulso reformador y modernizador otro gallo estuviera cantando hoy en la República Dominicana y otros hubieran sido los resultados de la reunión de evaluación del rol de las Comisiones de Ética de la pasada semana.

Pero ése es uno de los costos—muy caros, por cierto—del reeleccionismo al estilo República Dominicana. El continuismo en un país con nuestras características y con un Estado que tiene 165 años en construcción pospone, diluye el proyecto general de nación para confundirlo en el propósito personal.

Apostar a las instituciones será siempre lo más conveniente. Aunque, más vale tarde que nunca, dice la gente.

 
Publicado con autorización expresa de los autores. www.perspectivaciudadana.com
Su comentario sobre esta opinión
Evite los insultos, palabras soeces, vulgaridades o groseras simplificaciones
Nombre:
Apellido:
Email:
País:
Ciudad:
Mensaje:

 

     

 

Más Opiniones