PUERTO PLATA.- El sacerdote puertoplateño Cruz Osvaldo Santos Beard exhortó a la población dominicana a vivir con buenos propósitos humanos, cuidar la familia, tener amor al trabajo honrado y proteger el medio ambiente.
“Somos los continuadores del proyecto de nuestros próceres fundadores. Cuidemos la familia, trabajemos honradamente, seamos buenos ciudadanos”, sostuvo el religioso al oficiar el Te Deum con motivo del 213º aniversario del natalicio de Juan Pablo Duarte.
En su homilía, advirtió que una familia dividida no puede subsistir, ya que precisamente la familia es el lugar más agradable por ser el centro de la sociedad, lleno de legitimidad porque nos da un apellido y una nacionalidad como símbolo de pertenencia.
De igual manera, Santos Beard, quien es el cura párroco de la Catedral San Felipe Apóstol en esta ciudad atlántica, hizo un ferviente llamado a los ciudadanos a cuidar con ahínco la familia personal y la familia social.
Durante su prédica ante el púlpito sagrado, que tuvo una duración de 15 minutos, el padre Osvaldo exhortó a trabajar por una economía sana al servicio de las personas y a promover el desarrollo humano.
Manifestó que debemos ser corresponsables de tener un mundo con mayores sentimientos humanos integrales, en el cual el desarrollo debe ser humano e integral, abarcando todos los aspectos y actividades de las personas.
Aclaró que desarrollo no es lo mismo que progreso económico, ya que es posible que una persona tenga millones en una cuenta bancaria o guardados en un maletín en su casa, pero que no esté promovida en todas sus dimensiones: personal, familiar y social.
Por tal razón, el sacerdote católico indicó que no podemos estar preocupados solo por lo que puede hacer el Estado por la ciudadanía; más bien, los ciudadanos, como parte de una sociedad, deben tener presente lo que pueden realizar en favor del Estado.
Medio ambiente
Advirtió que hacerle daño al medio ambiente es destruir nuestro futuro y el de nuestros hijos y nietos, las próximas generaciones, por lo cual debemos cuidar nuestro planeta Tierra, que es la casa común de todos.
“Cuidemos la casa común, como expresó el papa Francisco en su encíclica, donde manifestó que todos somos hermanos de crianza porque todos vivimos bajo el mismo techo”, sostuvo.
También abogó por el trabajo digno, que definió como toda actividad que realiza el hombre y la mujer para transformar los recursos de nuestra nobleza y lograrlo mediante la gestión de bienes y servicios.
El sacerdote puertoplateño, quien es muy admirado por su capacidad y cualidades tanto religiosas como humanas, finalizó la eucaristía con un llamado a que nuestro encuentro cotidiano con los demás produzca paz dondequiera que estemos.