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Responsabilidad del Maestro en el cambio de pensamiento en nuestra sociedad.

Ultima Actualización: miércoles, 01 de julio de 2020. Por: Artículo Invitado

Por: Roque J. de León B.

Cada año en nuestro país, el trenta de junio se conmemora el día del profesional que tiene como misión “forjar mejores ciudadanos”, ¡ese es el Maestro, al que felicitamos!!!

 

Esta festividad fue aprobada mediante resolución, el 6 de junio del año 1939 y se escogió el 30 de ese mismo mes en reverencia al natalicio del autodidacta, profesor, escritor, político y expresidente, Juan Bosch Gaviño.  

 

Al profesor Bosch Gaviño le cabe el mérito de haber sido reconocido entre los más famosos y prolíficos escritores de América Latina.

 

Modernamente se emplea el término "docente", para identificar las personas que a través de algún método transmiten conocimiento o "enseñan". Ese término, se intenta aplicar de forma indistinta para Profesor y Maestro que erradamente vemos como sinónimos, y no lo son.

 

El Profesor, empleando diferentes métodos y herramientas se enfoca en la enseñanza de temas específicos y especializados para lo cual está calificado; mientras que el Maestro es aquel que no sólo transmite conocimento, sino que desarrolla el pensamiento en los demás, a la vez que transmite y recibe valores, experiencias, informaciones y emociones.  Es un formador, el que ayuda a pasar "del deber ser", a un ser por convicción y voluntad propia.

 

En República Dominicana, hasta los años ochenta exhibíamos en nuestras aulas formadores por vocación.  Su pasión era desarrollar el pensamiento crítico de sus alumnos teniendo como canal la lectura e investigación de la situación socio-política de la época, paneles de discusión de temas históricos y el análisis en diferentes áreas del saber,  garantizando con ello una excelente calidad académica.

 

Para esa misma época, las deprimentes y avergonzantes condiciones del nivel de vida en que sobrevívian y las humillaciones que debían soportar del Gobierno de turno encabezado por el Dr. Joaquín Balaguer Ricardo, los obligó a migrar hacia otras áreas del quehacer laboral, en Puerto Plata, muchos pasaron a trabajar en hotelería.

 

En ese momento se inició en nuestro país el descalabro del sistema educativo, al que sólo ingresaban como estudiantes personas muy nobles ó aquellas que tenían serias dificultades para desarrollar el conocimiento en otras áreas; convirtiéndose el magisterio en su modo de vida.

Hoy pagamos las consecuencias, las carreras de Educación en nuestras universidades duraron más de cuatro años cerradas en la búsqueda de una fórmula adecuada para su posible recuperación.

 

En la actualidad existe un programa con financiamiento internacional, que busca formar una nueva generación de profesionales de la educación, pero tomando como base y modelo a los bachilleres  egresados con "Excelencia Académica" de nuestro deficiente sistema educativo.  Si siembro las mismas semillas obtendré las mismas plantas.

 

Es contradictorio y chocante que los maestros, siendo un sector de la sociedad dominicana con tanta historia de lucha y un rol protagónico que deberían desempeñar en los momentos actuales en que la sociedad está hecha pedazos en lo ético-moral, no se deje sentir.

 

Cuando hablo de la historia de lucha es porque después de varios ensayos, incluido el del 7 de septiembre del año 1961; nació el 13 de mayo del 1970 "La Asociación Dominicana de Profesores" (ADP).  Fue uno de los instrumentos de expresión política y de luchas reivindicativas más fuertes de aquel momento.  En Puerto Plata tuvimos dirigentes como:  Félix Sánchez, José Lagombra, Leury Santana, Friedanela Simmons y en los últimos tiempos, Luís Balbuena entre otros.

 

Dentro de la problemática educativa del momento, me gustaría ver a los dirigentes del sector magisterial apartarse de los intereses y compromisos políticos para asumir junto al segmento de la población que entiende que, haciendo buen uso de la conquista obtenida del 4% del PIB para educación, se puede invertir adecuadamente para proporcionar a los docentes de nuestro Sistema de Educación Público las competencias requeridas para enfrentar los desafíos del momento, puestos al desnudo por el COVID-19.  Además de que se les dote de las herramientas, sobre todo tecnológicas, que se necesitan para cumplir con su deber de formar bachilleres con la calidad que demanda nuestro mercado.

 

La institución que aglutina a los profesores está llamada a liderar el proceso de desarrollo de un sistema educativo y de enseñanza, donde  obtengamos como resultado ciudadanos capaces de practicar y transferir valores ético-morales; que permitan la formación de familias que nos proporcionen entes sociales con un nivel de pensamiento, concienciación y competencias  capaces de influir en el impulso  necesario para generar el sistema de transformaciones que requerimos.

 

En la medida en que estructuremos un verdadero Sistema Educativo idóneo, como el que necesitan los ciudadanos del presente para asegurar el futuro, lograremos hombres y mujeres más comprometidos con el bienestar del colectivo, se terminarán las acusaciones de robo y narcotráfico desde el Estado, tendremos funcionarios capaces y no temerarios; garantistas de la paz, institucionalidad y el desarrollo integral de nuestra sociedad.

 

Si tenemos dudas, sólo debemos listar esos profesores de los cuales nos sentimos, más que orgullosos.

 

ROQUE J. DE LEÓN B. (MAE)

DIPLOMADO EN COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL

MIEMBRO DEL: SNTP Y SINLOPP