Democracia interna en los partidos políticos: su impacto a la sociedad.

Ultima Actualización: jueves, 28 de septiembre de 2023. Por: Roque de León B

Cuando interpretamos a los teóricos y hablamos de la Democracia Interna en los Partidos Políticos nos referimos a la asimilación y aplicación hacia el interior de estos, de las normas generales que establecen y reglamentan los parámetros de participación en la toma de decisiones y distribución del poder en sus estructuras, sin perjudicar a ninguno de sus órganos, miembros o dirigentes.


De la definición debe deprenderse una real reglamentación, elaboración y cumplimiento de unos estatutos claros y garantistas de la justa participación para todos por igual; de eso puede depender la armonía, consistencia y permanencia en el tiempo de esas estructuras tan necesarias e importantes para promover el equilibrio en la administración del Estado bajo el modelo democrático.


La proliferación de Movimientos y Partidos Políticos es uno de los aspectos que entiendo es saludable reglamentar para lograr el crecimiento y desarrollo de un Sistema de Partidos más democrático, funcional y menos contaminado; en los últimos tiempos estos surgen como empresas particulares que ya de manera abierta se compran y venden para luego, acogiéndose a los acuerdos electorales permitidos por nuestras leyes, distorsionar los reales resultados de los Procesos Electorales en República Dominicana.


Esas acciones no sólo perjudican a los miembros de los partidos medianamente organizados de diferentes maneras sino que además golpean directamente a la sociedad con hechos como las reservaciones de posiciones electivas para premiar a los que buscando ventajas abandonan sus estructuras partidarias de origen además, motivan la corrupción administrativa porque mantienen vigentes en la administración del Estado a personas y/o grupos de personas que con sus acciones han demostrado no merecer la confianza de la sociedad.


Bajo esas circunstancias hay parte de esos grupos que por años, sin importar quienes sean designados para administrar los bienes del Estado, cada día hacen crecer su patrimonio personal y familiar haciendo un daño sostenido e irreparable a nuestra sociedad.


En este momento en que los partidos llamados mayoritarios dentro de nuestro Sistema Electoral se disponen a seleccionar sus candidatos a las distintas posiciones electivas, es bueno que coordinen con la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), los organismos de seguridad del Estado, la Junta Central Electoral (JCE) así como con sus propias estructuras de Inteligencia para que, de manera minuciosa y pensando en la sociedad depuren de manera minuciosa los individuos que sin ninguna autoridad moral podrían llegar a alcanzar el poder de tomar decisiones a nombre del colectivo, como ha estado sucediendo hace mucho tiempo.


Esas elecciones internas en cada uno de los Partidos Políticos no sólo arrojarán sus candidatos sino, que de entre ellos saldrán nuestros potenciales representantes en diferentes estamentos del Estado por lo que, el colectivo debe estar atento para poner al desnudo a cualquiera de ellos, que con pruebas fehacientes, se pueda demostrar que no es digno de representarnos.


Hay innúmeras formas de romper la democracia Interna de los Partidos Políticos entre las que podemos mencionar: la cantidad de recursos que hay que mover para pasar de pre a candidato, eso puede dar paso a recursos de dudoso origen lo que contamina los procesos e imposibilita que personas formadas bajo los buenos valores y con capacidad pero sin la famosa logística puedan competir; las reservas de posiciones electivas que deben ser ganadas para personas que han hecho de la política su negocio; los fraudes en el conteo de los votos válidos en los Colegios Electorales; los impedimentos a votar por diferentes razones, entre otras.


Otra forma de minar la democracia interna de los Partidos Políticos y a la vez, la esperanza de la sociedad de obtener la vía de solución a sus necesidades endémicas son los métodos utilizados para la selección de los candidatos, donde unos lo hacen por el voto masivo de la membresía inscrita en sus padrones, hay quienes prefieren hacerlo utilizando las encuestas y/o el voto de los presidentes de sus organismos, otros son señalados con el dedo; usted ponga las demás formas y maneras que existen para levantarse con el santo y la limosna.


Como podemos inferir, los Partidos Políticos son el instrumento directo con que cuenta la democracia para garantizar la pluralidad en el manejo de los diferentes Poderes del Estado y, cuando los actores violentan los procedimientos, procesos y controles establecidos entonces no se obtienen resultados pulcros y sanos, por lo que muchos de nuestros representantes en ocasiones son ilegítimos; es tiempo de que la sociedad se decida a participar de forma masiva en los eventos políticos para garantizar la Democracia Interna en las instituciones que conforman nuestro Sistema de Partidos y la democracia en sentido general; de esa manera gana el colectivo.