Este partido político llamado por el profesor Bosch “el buey que más jala”, desde el mismo momento de su fundación hace ya setenta años, se ha caracterizado por sus contradicciones y diferencias internas dando lugar a la ocurrencia de fraccionamientos que les ha impedido la ascensión al poder en varias oportunidades.

 

Es propicio recordar que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) es una formidable maquinaria política que desde el día 6 de julio de 1961 es el único partido en la historia de la República Dominicana que le ha dado a la nación cinco presidentes diferentes; Juan Bosch y Gaviño (Del 27 de febrero del 1963 al 25 de septiembre del mismo año), Silvestre Antonio Guzmán Fernández (Del 16 de agosto del 178 al 4 de julio de 1982), Jacobo Majluta Azar (Del 4 de julio del 1982 al 16 de agosto de ese mismo año), Salvador Jorge Blanco (Del 16 de agosto del 1982 al 16 de agosto del 1986) e Hipólito Rafael Mejía Domínguez (Del 16 de agosto del 2000 al 16 de agosto del 2004).

 

Y podemos agregarle hasta seis presidentes, incluyendo al héroe nacional y presidente constitucionalista; coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó (Del 3 de mayo del 1965 al 3 de septiembre de ese mismo año), quien para optar la investidura presidencial tuvo que renunciar a su condición de militar e inscribirse en el PRD, durante las escaramuzas y conflagraciones bélicas de la gloriosa revolución de abril del 1965.

 

Dicha organización política se dividió por primera vez según apunta el veterano periodista Bonaparte Guatreaux Piñeiro, cuando su líder de ese entonces el profesor Juan Bosch, convocó a un grupo de dirigente perredeísta de su entera confianza la mañana del  18 de noviembre del 1973 en la  residencia del doctor Franklin Almeyda Rancier en la avenida Independencia de la Capital.

 

Cuando ya se encontraba en presencia de los convidados, Bosch quien vestía un saco azul deportivo y sin corbata, extrajo del bolsillo interior de su chaqueta un papel y dijo: “el nuevo partido se llamará Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que se parece al PRD”. En ese momento el profesor Juan Bosch propuso “desgarrapatizar el buey” descabezando así la legendaria organización fundada en el 1939 a solo seis meses de las elecciones generales y procedió a fundar el 22 de noviembre de 1973 el PLD. Pero sin dudas esta fragmentación permitió la reelección en el poder del doctor Joaquín Balaguer

 

A partir del 1974 el PRD con una definida línea derechista, desarrolló una poderosa ofensiva, conquistando sectores conservadores que antes les adversaban y logró triunfar en los comicios generales del 16 de mayo del 197, cuyos resultados fueron tan arrolladores que a pesar de los intentos de desconocer la voluntad popular, el hacendado Don Antonio Guzmán con su ascenso al poder, le puso fin a las nefastas acciones del triste célebre gobierno de los Doce Años de Balaguer.

 

Una de las características del gobierno perredeísta de 1978 al 1982 fueron las fuertes contradicciones entre el presidente Guzmán y su vicepresidente Majluta con los doctores Salvador Jorge Blanco y José Francisco Peña Gómez quienes realizaban constantes denuncias de corrupción y nepotismo.

 

Pero las contradicciones entre perredeístas, en particular la rivalidad entre Jorge Blanco y Majluta dio lugar a que Balaguer retornara al poder en 1986 y así destruyó moralmente a Jorge Blanco y la maquinaria política que este había organizado para retornar al poder en 1990. El PRD quedó en descredito presentado ante la opinión pública como un partido corrupto y dividido en tendencias y a partir de 1986 se produce el desprendimiento del licenciado Jacobo Majluta quien formara tienda aparte fundando el Partido Revolucionario Independiente (PRI).

 

A pesar de sus inigualables cualidades de ser el líder de masas más grandes de toda América Latina, el doctor José Francisco Peña Gómez quien aglutinó con destreza y gallardía la coalición del Acuerdo de Santo Domingo, lamentablemente no pudo retornar el partido blanco al Palacio Nacional ya que Balaguer, Vincho Castillo y decenas de sus adversarios políticos le realizaron la campaña sucia jamás vista en la historia, haciéndole la vida imposible y acusando sobretodo de haitiano.

 

En el 2000, luego de catorce años en la oposición “el partido de la esperanza nacional” retorna al poder con el agrónomo Hipólito Mejía quien prometió “gobernar para todos sin olvidarse de los suyos”, pero sus ambiciones de “reelegirse en el carguito” provocó la fisura del licenciado Hatuey Decamps Jiménez quien fundó el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), permitiendo “el vuelve y vuelve de Leonel Fernández y el PLD”.

 

Ahora el actual presidente del PRD, ingeniero Miguel Vargas Maldonado y la Comisión Política se han reservado nada más y nada menos que 26 candidaturas senatoriales, lo que indica que las bases perredeístas solo podrán elegir a 6; creando una gran ironía, ya que los mandantes designaran a un 81.25%, mientras que los mandados elegirán a un 17.75% haciendo que estas reservaciones sean desproporcionadas en 26 provincias y en la mayoría de las 155 sindicaturas, los 229 distritos municipales y de las 178 diputaciones, lo cual es violatorio a los estatutos internos y a la misma Constitución de la República.

 

Por último quiero dejar esta reflexión; del 1986 al 2012 hay 26 años, de los cuales el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) debido a sus contradicciones históricas internas lleva 22 años fuera del poder, es decir en la oposición.