Tal preocupación radica en la asombrosa proliferación de personas que se dedican al periodismo sin poseer la más mínima preparación profesional en el área.

 

La realidad de los medios de comunicación es que los mismos han sido invadidos por varios sectores profesionales de diversas disciplinas incluyendo a los políticos quienes al parecer tienen la errónea percepción de que para ser periodista no es necesario dominar el marco conceptual, técnico y ético que exige esta profesión.

 

Sobre el tema en relieve recientemente se pronunció la licenciada Altagracia Salazar, periodista de vasta experiencia, quien afirmó que ahora mismo la gente cree que para ser periodista no es necesario estudiar esa profesión, lo que indica que el que estudia en las universidades al parecer está perdiendo su tiempo, porque en la actualidad lo que hay es un conferimiento de estatus.

 

Salazar quien es catedrática y productora de programas de comentarios, puntualizó que la invasión en los medios de comunicación de cientos de profesionales de otras áreas y sobre todo de los políticos, es tan grave, que refirió una anécdota de una amiga suya que es doctora en medicina, quien le solicitó ayuda para incursionar a la televisión porque según ella, “el profesional que no esté en la radio o la televisión no gana dinero en los tiempos actuales”.

 

Ahora bien, suponemos que como piensa la referida doctora, así también están pensando los abogados, ingenieros, economistas, sociólogos, maestros y hasta los chiriperos quienes buscan intervenir sobre todo en la televisión porque el fenómeno no es el periodismo, ya que nadie busca ingresar en las redacciones de los periódicos, sino de manera especifica en la radio y la televisión por cuestión de mantener estatus.

 

La ocasión es propicia para aclarar que la hermosa y apasionante carrera del periodismo, no es para hacerse rico, ni para buscar ganancias económicas, contrario a cómo piensan los políticos, empresarios y profesionales de otras áreas, que hoy están en los medios porque entienden que para ser periodista no se necesita saber nada en absoluto sobre la pirámide invertida y otras técnicas de redacción.

 

Mientras este fenómeno se sigue incrementando, cientos de jóvenes periodistas que con muchos sacrificios y esfuerzos estudiamos una carrera universitaria, tenemos que sufrir en carne propia las marginaciones y abusos de algunos propietarios de medios de comunicación, para así poder ejercer el periodismo con ética y vocación, por lo que esperamos que se levante un Quijote o un Chapulín Colorado el cual pueda defendernos de esta grotesca realidad.