PREOCUPACIÓN NACIONAL POR ENDEUDAMIENTO EXTERNO
Los argumentos contra el endeudamiento externo que enarbolaba el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) cuando estaba en la oposición, ahora resultan completamente irónicos, ya que en los últimos meses el gobierno encabezado por el presidente de la República; doctor Leonel Fernández Reyna, ha tomado empréstitos por más de 3 mil millones de dólares.
Este monto de los préstamos realizados por el actual gobierno, son sumamente preocupantes frente a la capacidad productiva de la economía nacional, lo cual ha generado alerta en la población dominicana por las consecuencias negativas que tiene el endeudamiento externo para nuestra nación.
Ya son varios los economistas que han expresado su preocupación ante lo que han definido como “un festival de préstamos internacionales“, también los diferentes sectores del país sugieren a la ciudadanía estar vigilante al uso que el Gobierno dará a los préstamos otorgados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Es inquietante que los secretarios de Estado de Hacienda; licenciado Vicente Bengoa, así como el de Economía, Planificación y Desarrollo; ingeniero Temístocles Montas, defiendan “a capa y espada” la política de endeudamiento que ha asumido el gobierno peledeìsta, alegando que “no le quedaba otro camino debido a la caída de los ingresos fiscales como consecuencia de la crisis económica global”.
Los flamantes funcionarios antes mencionados, insisten en afirmar que esos acuerdos de préstamos “se realizaron porque las recaudaciones del gobierno se cayeron” y esos recursos supuestamente serán destinados para afrontar desafíos sociales, pero ellos no han tenido previsto que esos empréstitos comprometen de alguna manera la economía nacional.
Sobre este tema, el ex gobernador del Banco Central; licenciado Carlos Despradel, afirmó que es preocupante el nivel de deuda del país y dijo que a junio de este año el endeudamiento público de la República Dominicana era de 17 mil millones de dólares lo cual representa el 37 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Al parecer este monto no incluye la deuda de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) que asciende a unos 600 millones de dólares. Pero analizando el acuerdo “Stand-By” aprobado el 9 de noviembre del año en curso, entre el gobierno dominicano y el Fondo Monetario Internacional (FMI); el mismo fue sumamente blando para el país, porque no impuso una disciplina en el gasto y con este pacto se abrieron las puertas a los recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM).
Dicho acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) establece que la meta a largo plazo de la deuda sea de un 25% del Producto Interno Bruto (PIB), pero es posible que llegue a 40% con los recursos externos que entraran ahora, ya que en lo que resta del año el Gobierno encabezado por el presidente Leonel Fernández Reyna, recibirá más de mil millones y no sabe como invertirá ese dinero.
La producción de la economía dominicana ha estado por debajo de su crecimiento potencial, según lo afirma una nota pública de información, difundida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en la prensa nacional el pasado lunes 16 de noviembre, en la cual se establece que el Producto Interno Bruto (PIB) real se ha desacelerado rápidamente, de más de un 5% en el 2008 a un estimado de entre 0.5 y 1.5% para el 2009.
Somos de opinión que el actual gobierno debe ser previsor y no gastar esos fondos en la agitada campaña electoral que se aproxima, sino crear un fondo de emergencia ante la posibilidad de que la crisis se prolongue.
Recordamos que según la experiencia histórica, esta carrera de préstamos nos arroja un balance perturbador y nos circunscribimos al mes de abril de 1984, cuando durante el mandato presidencial del doctor Salvador Jorge Blanco, los aumentos registrados en los artículos de primera necesidad como resultado de los acuerdos firmados con el Fondo Monetario Internacional (FMI), provocaron protestas callejeras los días 23, 24 y 25 del citado mes, dejando un fatídico saldo de muertos y heridos.
Por último queremos decir que en las tertulias pueblerinas se comenta que esos préstamos contraídos, no serán pagados por Leonel Fernández, Miguel Vargas, Vicente Bengoa, Temístocles Montas ni por ninguno de los que favorecieron dichos empréstitos, sino más bien lo pagarán nuestros nietos, biznietos y hasta los chornos; ya que en los años venideros será imprescindible mucha disciplina de los gobiernos para poder disminuir este peligroso endeudamiento externo en que se encuentra inmersa la República Dominicana.