Puerto Plata Covid-19 | 16/06/2021 | Infectados 8002 | Fallecidos 153 | Recuperados 6301 | Click Para Más detalles

¡Árbol abonado con sangre!

Ultima Actualización: viernes, 19 de junio de 2015. Por: Ramiro Francisco

Muchos de quienes lean estas líneas no habían nacido, otros estaban muy pequeños y algunos “estaban en camino”.

Dos importantes fechas entre otras, dignas de tener siempre presente, de no relegarlas al olvido, se cumplen este mes de junio.

La primera de la que se cumplen 66 años, es el desembarco de Luperón hecho ocurrido en 19 de junio de 1949. La segunda, Invasión por Maimón, Constanza y Estero Hondo ocurrida diez años después de la primera, es decir 1959. El desembarco por Maimón fue, el 20 de junio de 1959.

Ambas expediciones de la llamada Raza Inmortal, era luchar contra la tiranía de Trujillo, una de la más férrea de América Latina por entonces.

Muchos de quienes lean estas líneas no habían nacido, otros estaban muy pequeños y algunos “estaban en camino”.

De esos acontecimientos heróicos, nos enteramos en la medida que crecíamos, de labios de nuestros padres unos, otros por lo que escuchaban o leían, a veces historias distorsionadas de los hechos ocurridos sobretodo, cuando las mismas provenían del sector oficial.

El tiempo, que muchas veces se encarga de nivelar los hechos y poner al descubierto la “otra historia”, permite abrevar en otras fuentes y con actores de primera línea que nos cuentan su versión y permiten a las viejas y nuevas generaciones que así lo quieren, tener visiones nuevas de esos acontecimientos.

Lo extraño de estas cosas es que, a veces nos toca observar personas que solo se acuerdan de la Patria en fechas como estas.

Son los llamados “patriotas fecheros”. Día de la Independencia, Día de la Restauración, Día de Duarte, Sánchez, Mella, Luperón, Caamaño, Guerra de Abril, en las que alzan sus voces y se erigen como “gallitos de pelea” contra lo que venga.

Luego, se pasan el año entero en silencio ante el crecimiento de la inseguridad ciudadana y la delincuencia, el desempleo, la pobreza, la corrupción administrativa, la impunidad, el devaneo de políticos y partidos en mantener la sociedad maniatada, en silencio, temerosa, apesadumbrada y sin esperanzas de cambios.

Es como si quienes trabajamos en estos medios y redes sociales, solo resaltáramos la fecha de la muerte de Orlando Martinez como Mártir de la Libertad de Prensa, y todos los otros días del año, nos la pasamos alabando a políticos demagogos, callando situaciones y cero denuncias, por el miedo a perder la ración de la boa.

Nunca olvidemos, que el árbol de la libertad que hoy disfrutamos, ha sido regado y abonado con mucha sangre. Que la sangre derramada por estos hombres no sea en vano. Que sirvan en la distancia y en el tiempo, para expiar tanta dejadez, tolerancia y contubernio con el poder.