Aborto, política y religión

Ultima Actualización: lunes, 01 de agosto de 2016. Por: Ariel Heredia Ricardo

No lo creo justo, la mujer es quien decide.

Lo sucedido con el anteproyecto de ley del aborto impulsado en la  cámara de diputado el 20 de julio es lo que sucede cuando unos diputados pretenden legislar sobre las conciencias y la moral de los ciudadanos.

Primero porque la gente no entiende lo contradictorio de este Gobierno que por un lado se posiciona como defensor a ultranza de los valores tradicionales de la familia mientras aplica políticas que destruyen economías familiares en beneficio de las grandes multinacionales. Lo segundo es que originalmente se les olvidó que si bien un amplio sector de la sociedad dominicana se declara católico no todo el mundo admite el intervencionismo del clero en la vida privada.

Los señores diputados no vieron lo evidente: no hablo de separación de Iglesia y Estado, sino de conciencia personal. Los dominicanos somos grandes demócratas y vemos admirable que una persona defienda sus valores y opiniones morales, pero no podemos admitir que eso ofusque su sentido político.

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) gobierna para todos y cuando digo “todos” no me refiero a católicos, cristianos, judíos, musulmanes, budista, o ateos... Por “todos” entendemos al ciudadano como individuo político. Dios y las cuestiones religiosas son cosas privadas de cada uno. Cualquier intento de legislar sobre la conciencia personal de cada ciudadano no es otra cosa que integrismo.

Lo que nos queda a muchos dominicanos es la incógnita de por qué un gran número de diputados, que antes estaban a favor del aborto terapéutico el miércoles  20 de julio votaron en contra.

En un país, donde el sueldo mínimo medio es de 9 mil pesos y el mayor es de 15 mil pesos mensuales, cuando tenemos hospitales que no funcionan y cuando funcionan es a media, donde no existe un plan de protección a mujeres con hijos especiales, en fin…, Donde no hay protección para los ciudadanos. No lo considero justo que una mujer teniendo un diagnostico no favorable de su embarazo, le permitan que siga con el proceso solo por criterios religiosos. No lo creo justo, la mujer es quien decide.